Hilos Tensores

¿QUÉ SON LOS HILOS TENSORES?

Los hilos tensores sirven para combatir la flácidez y recuperar la firmeza de zonas como la cara, el cuello y algunas zonas corporales como brazos, mamas, glúteos, abdomen y cara interna de las piernas.

Hay diferentes tipos de hilos tensores, que son básicamente una sutura que puede estar hecha de distintos materiales y llevar o no pequeñas espículas o conos en su recorrido para un mayor anclaje del hilo. Existen hilos monofilamento, espiculados o cónicos, siendo de estos últimos los más conocidos los hilos silouhette soft.

Es un tratamiento que produce un dolor leve que se tolera bien en general. Utilizamos anestésico local para minimizar el dolor del procedimiento que tiene una duración de unos 45-60 minutos.

La duración de los hilos tensores varía en función de cuáles utilicemos y va desde los 6 a los 12 meses aproximadamente. Por ello se recomienda realizar el tratamiento entre 1 y dos veces al año.

Los resultados ya comienzan a observarse de forma inmediata por el efecto de tracción de los hilos, pero el verdadero efecto de producción de colágeno no se hace evidente hasta pasados entre 1 y 2 meses, motivo por el cual realizamos una revisión del tratamiento normalmente a partir del mes.

No es necesario ningún cuidado pre-tratamiento específico aunque se recomienda evitar el consumo de alcohol. En personas con tendencia a infecciones herpéticas se suele recomendar realizar una profilaxis antiherpética los días anteriores.
Después del tratamiento siempre recomendamos al paciente que no masajee la zona tratada, y que evite ejercicio físico, saunas o piscinas. En algunos casos se puede pautar una medicación para ayudar a prevenir o disminuir la inflamación resultante del tratamiento o para evitar infecciones.

Como todos los tratamientos, siempre conllevan algún riesgo. Los más frecuentes en el caso los hilos tensores son la aparición de hematomas y de forma menos común que se pueda palpar alguno de los hilos.

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